LATINOAMÉRICA. FORMA opera como puente entre dos universos culturales: el primer mundo por un lado y el continente latinoamericano por el otro. Por su calidad de pionera en la región y su conocimiento aguzado del contexto local –con sus peculiares reglas del juego, con la inestabilidad que lo caracteriza–, es una vía privilegiada de acceso para aquellas marcas extranjeras interesadas en implantarse en estas latitudes. A su vez, por su condición de habitante de dos mundos, es un vehículo seguro para aquellas marcas autóctonas que aspiren a internacionalizarse. |